El poder de las marcas blancas

La conocida como marca blanca, correctamente llamada marca del distribuidor o marca genérica o marca propia, es la marca perteneciente a una cadena de distribución con la que se venden productos de distintos fabricantes.

El objetivo de las marcas blancas es conseguir una fidelidad comercial para los artículos del establecimiento. El desarrollo de las marcas blancas empezó en 1975, con lo que entonces se llamó «producto libre». La premisa de su lanzamiento era:

«Igual de buenas que las grandes marcas y más baratas (porque no hay gastos de publicidad)».

Los primeros envases de estos artículos eran blancos y bastante asépticos; de ahí, el nombre de marca blanca. Trataba de captar al comprador que pretendía comprar un producto básico sin tener que pagar por la marca del fabricante.

La percepción que tenemos de las marcas blancas frente a las primeras marcas, es que son de igual o peor calidad. Cosa en la que estamos equivocados, Emma Ruiz, nutricionista y directora de Proyectos de la Fundación Española de la Nutrición, (FEN), explica que la marca de distribuidor no tiene por qué ser de menor calidad. En su opinión, «lo importante son los ingredientes –cuáles y cuánto–. Y el tratamiento industrial que hayan sufrido. Da igual la marca».

La marca blanca ha tenido un gran auge en la distribución alimentaria en los últimos años, pasando en algunos países a superar las ventas de marcas del fabricante. La confianza que el consumidor ponía en un fabricante se traslada a una cadena de distribución que merece su aprobación. En España crece a pasos agigantados. El motivo: es más barata que las marcas de los fabricantes.

Pero desde su aparición les ha perseguido la pregunta de si serán igual de saludables y sanas que las marcas  La respuesta es que sí, porque lógicamente todo producto, antes de llegar a las estanterías, debe pasar unos controles de calidad de elaboración y envasado. Es decir, deben ofrecer las mismas garantías y seguridad a la hora de su consumo, o de lo contrario serán retiradas.

Imagen

Un comentario sobre “El poder de las marcas blancas

  1. “No tiene por que ser de peor calidad”, pero es verdad que existen empresas que para diferenciar su producto utilizan ingredientes de menor calidad en la marca blanca, lo que no implica que sean menos sanos/saludables.
    El consumidor no esta equivocado en el hecho de “La percepción que tenemos de las marcas blancas frente a las primeras marcas, es que son de igual o peor calidad”, sino en el hecho de asociar siempre una menor calidad a un producto menos saludable.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s