La problemática que nos plantea el desperdicio alimentario

El desperdicio de alimentos ha adquirido una gran importancia en los últimos años, hay que hacer hincapié en la gran dimensión de este problema que ya no deja indiferente a nadie. Consumidores, organizaciones sociales, empresas, administraciones públicas, somos conscientes de la necesidad de actuar.

Sin duda las pérdidas y el desperdicio de alimentos son una oportunidad desaprovechada, no solo para alimentar a la población mundial en aumento, sino para combatir el hambre y mejorar el nivel de nutrición de poblaciones más desfavorecidas, en particular en el actual contexto de crisis económica, en el que se han incrementado el número de personas en situación de vulnerabilidad social.

Sin embargo no solamente se trata de una cuestión ética. El desperdicio de alimentos plantea un impacto ambiental en términos de cantidad de recursos naturales finitos, como agua, tierra o recursos marinos utilizados en la producción de estos alimentos no consumidos.

Se debe hacer una reflexión previa respecto a lo que se entiende por pérdidas y desperdicio de alimentos. Pérdidas son aquellos alimentos que son derramados, estropeados o perdidos de cualquier otra manera entre el momento en el que se encuentran listos para su cosecha y el momento en el que se convierten en un producto final listo para su consumo. Y desperdicio de alimentos son aquellos alimentos que han llegado a su etapa de producto final listos para el consumo pero que son descartados y no consumidos.

Las cifras que se mueven en torno al desperdicio son alarmantes. De acuerdo con la FAO un tercio de los alimentos que se producen cada año en el mundo para consumo humano, se pierden o desperdician a lo largo de la cadena alimentaria. Esto supone “tirar a la basura” casi 1.300 millones de toneladas de alimentos, que equivale a toda la producción mundial de cereales y permitiría alimentar a 2000 millones de personas, es decir al incremento de la población mundial de aquí a 2050.

En Europa, la Comisión estima que entre pérdidas y desperdicios se alcanza cada año casi 300 millones de toneladas. España, es el séptimo país de la Unión Europea que más comida desperdicia, según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

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Los datos demuestran que en los hogares es donde se origina más desperdicio, representando en torno al 40%. En general, los países industrializados pierden más comida en las fases de comercialización y consumo (desperdicio), mientras que en las naciones en vías de desarrollo, que con frecuencia carecen de las infraestructuras necesarias para hacer llegar todo el alimento en buen estado a los consumidores, las pérdidas tiene lugar en las fases de producción, postcosecha y procesado.

Aunque hay iniciativas por parte de organizaciones y administraciones e incluso particulares para promover el ahorro de alimentos, la sociedad debe tomar conciencia y buscar posibles soluciones a la generación de pérdidas y desperdicio de alimentos en los sectores de la producción agrícola, la industria alimentaria y la distribución y restauración colectiva.

Un comentario sobre “La problemática que nos plantea el desperdicio alimentario

  1. Buen día a todos/as. Las pérdidas postcosecha y desperdicio de alimentos es un tema clave para combatir el hambre. De los 13000 millones de TM/año de alimentos perdidos o desperdiciados reportados por FAO, el 6% de ese total ocurren en América Latina y El Caribe y se pueden alimentar a 30 millones de personas. En América Latina se estima el 15% de pérdidas y desperdicios de granos básicos, ocurren así
    El 28% se pierden en consumo.
    El 28% Producción.
    El 22% Almacenamiento y manejo.
    El 17% en Mercadeo y distribución.
    El 6% en Procesamiento.
    El desafío esta planteado, ahora corresponde a los Gobiernos, Sociedad civil, empresa privada, comunidad de donantes, unir esfuerzos para lograr evitar las pérdidas y desperdicio de alimentos.
    Algunas sugerencias que podrían ser empleadas:
    1. Implementar los Bancos de Alimentos.
    2. Programas de capacitación y concientización para evitar pérdidas y desperdicios de alimentos.
    3. Implementar los bancos de granos y semillas a nivel rural.
    4. Utilizar experiencias exitosas como la generada por el Ex Programa Regional de reducción de pérdidas postcosecha en maíz, fréjol implementado por la Cooperación Suiza en el Salvador, Guatemala, Nicaragua y Honduras, donde se lograron difundir más de 750.000 silos metálicos o graneros para almacenar granos básicos, de los cuales 600.000 están en uso, allí se almacenan de forma descentralizada unas 380.000 TM/año de maíz y fríjol, por el buen uso de los silos, se evita la pérdida de 38.000 TM/año, alimento para unas 50.000 familias y se logra el ahorro de 12 millones de dólares/año. En este proyecto fuí el Asesor Técnico, tengo un libro que escribí sobre este tema en Español e Inglés. Mi Blog es:
    http://perdidaspostcosecha.blogspot.com
    5. La mujer es un actor clave por su rol en la alimentación de las familias.

    Estoy a las órdenes para lograr profundizar este tema, en el cual he trabajado por más de 26 años.

    Saludos.

    Juan Bravo
    Ecuador.

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